‘Batman: Puertas de Gotham’, el origen de un imperio


Durante el poco tiempo que Dick Grayson ha estado asumiendo la identidad de Batman en ausencia del que fue su mentor, Bruce Wayne, Dick ha tenido que enfrentarse a los ataques a gran escala de un delincuente desconocido. El puente Cobblepot ha sido derribado con una ingente cantidad de explosivos Semtex, por lo que Grayson va en busca de El Pingüino, ya que el es el último descendiente de la familia Cobblepot. Pero lo último que querría El Pingüino es afectar negativamente al nombre de su familia, por lo que Grayson no para de dar palos de ciego. Para encontrar la respuesta correcta, deberá investigar el pasado de Gotham antes de que más edificios sean destruidos y más gente muera.

Primero de todo, es necesario situarse un poco en la cronología de este comic, ya que Dick Grayson, popularmente conocido como Nightwing, es quien ha debido tomar el testigo como Caballero de la Noche, mientras Wayne viaja por el mundo reclutando justicieros potenciales que puedan ayudarle en su labor de la lucha contra el crimen en otros países. Grayson debe centrar la investigación en encontrar al culpable del atentado y al mismo tiempo evitar uno nuevo, por lo que recibirá la ayuda de Red Robin, Robin y Black Bat. Pero no toda la historia se centra exclusivamente en la investigación del equipo, sino que, al mismo tiempo se nos irá narrando en primera persona el diario de Nicholas, un arquitecto que, junto a su hermano Theodore se fueron haciendo un nombre entre la burguesía de principios de siglo XX, cuando Gotham no era más que un proyecto. Los hermanos encuentran su oportunidad de oro cuando el magnate Alan Wayne les propone construir un enorme puente que atraviese Gotham de este a oeste. Con el tiempo irán haciéndose un hueco entre las familias más poderosas, principalmente los Wayne, los Cobblepot y los Elliot. Por desgracia no todo resulta tan fácil como parece, por lo que Nicholas empezará a preguntarse si realmente estos hombres traman algo.

Como suele pasar en este tipo de argumentos, una trama acaba teniendo más peso e interés que la otra, y en este caso eso ocurre con la historia del origen de Gotham, sobretodo si apenas sabes nada del pasado de la ciudad. Si ese es el caso este comic te resultará mucho más interesante (como fue mi caso) y notarás más la descompensación que hay entre esta trama y la investigación de Batman. El problema reside principalmente en la poca frescura de algunos personajes, especialmente de Grayson, quien resulta un líder bastante soso, y aunque el guionista Scott Snyder y Kyle Higgins hacen bien añadiéndole sentimientos de duda y no abusando de la primera persona (cosa que a veces llega a cargar en algunos comics de Batman), no consigue hacer que el personaje sea especialmente atractivo. Espero que Dick sea algo más interesante en su historia individual en otras colecciones, porque la verdad es que aquí al pobre chico le falta garra. Afortunadamente, en lo que al resto de personajes se refiere, todo resulta más equilibrado. Tim Drake (alias Red Robin) destaca por su gran capacidad de deducción y sus ansias de investigación, es un chico muy listo al que apenas se le escapa nada y un miembro imprescindible en el equipo. Black Bat, el principal contacto de Batman en Hong Kong, es el único personaje femenino de la historia, a quien yo tampoco conocía, y aunque su papel se resume en hacerle de canguro a Robin, lo cierto es que los piques entre ambos dan bastante rollo al comic. Damien resulta el mejor secundario del equipo, se mantiene en la línea de niño malcriado y cortante que ya comenté en el Batman y Robin de Los Nuevos 52, y lo cierto es que no decepciona. Me cae muy bien ese chaval.

Centrándonos algo más en la parte del dibujo, Trevor McCarthy realiza un trabajo muy notable, sobretodo en las partes de Nicholas, donde tiene más oportunidad de destacar, al ser un contraste bastante claro (sobretodo a nivel de color) con respecto a la otra historia. Cumple de sobras a nivel dramático con ciertas viñetas que buscan causar más impacto, pero lo cierto es que no tiene mucha oportunidad de lucirse en cuanto a la acción se refiere, porque muchas hostias no se dan. Sin embargo McCarthy nos regala algunas viñetas bastante potentes, como la de Batman interrogando a un tío agarrándolo del pie bajo la lluvia, todo muy Batman. De Graham Nolan poco puedo decir, ya que no dibuja más que el último cuarto de comic, cosa que llega a descolocar un poco, ya que además tira de un estilo algo más tosco que McCarthy y una tonalidad de color más oscura. Lo realmente flipante son las portadas alternativas de Dustin Nguyen, que podréis encontrar al final del tomo.

Lo dicho, Batman: Puertas de Gotham es un comic muy recomendable para quien busque saber más sobre la ciudad de Gotham y sus comienzos, pero desgraciadamente no consigue abarcar el resto de ámbitos tan efectivamente, por lo que resulta un comic más informativo que emocionante.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s